Descripción
Cacao amargo en polvo que no pasó por el proceso de alcalinización. Conserva su acidez natural, y esa acidez es justo lo que activa el bicarbonato y levanta un brownie o un bizcochuelo.
Mantiene su acidez
El grano tostado y molido, sin tratamiento alcalino posterior. El pH queda donde estaba, en un rango aproximado de 5 a 6. Eso lo vuelve un ingrediente activo dentro de la receta, no solo un saborizante.
Color con reflejo rojizo
Marrón claro, con destellos que tiran al rojo. En masas claras se nota mucho: es el tono que buscan las recetas tradicionales de torta de chocolate y el que da la red velvet.
Sabor frontal
Amargor directo, con una punta ácida y notas casi frutadas. Es el que se impone en un brownie sin quedar tapado por el azúcar y la manteca.
Un solo ingrediente
Cacao y nada más. Sin azúcar agregada, sin espesantes ni saborizantes. Lo dulce lo ponés vos, en la cantidad que quieras y con el endulzante que uses.
Cómo usar el cacao amargo en polvo sin errarle.
Tres reflejos que separan un buen resultado de una masa apelmazada.
Paso 1 · Mirá el leudante
Si la receta pide bicarbonato de sodio, este es el cacao que corresponde. Si pide polvo de hornear y nada más, la receta fue pensada para uno alcalinizado.
Paso 2 · Tamizalo siempre
Se apelmaza en el envase. Pasalo por el colador junto con la harina y el leudante: así se reparte parejo y no te quedan puntos amargos concentrados.
Paso 3 · En taza, hacé pasta
Mezclalo primero con dos o tres cucharadas de líquido caliente hasta que quede liso. Recién después sumá el resto.